Justicia Poética

Negativa del grado de discapacidad a un menor con TDAH por la Administración con el resultado de interposición de demanda en los Juzgados de lo Social, que desestiman la misma con el consecuente recurso de suplicación al TSJA. Concediendo el grado de discapacidad del 33% por TDAH dictando la primera sentencia que ha permitido al afectado acceder al mercado laboral en el cupo de discapacitados.

Testimonio de la madre del menor (adulto en la actualidad) diagnosticado de TDAH.
FRANCISCA CASADO TORRES
Madre

testimonio

Soy madre de un hijo diagnosticado de TDAH desde los 6 años. Hasta entonces no sabía a qué se debía el comportamiento de mi pequeño. Hoy en día ya es adulto.

Sus primeros años de escolar fueron muy duros ya que su rendimiento era cero y su comportamiento en ese ámbito nefasto. Pocos profesionales docentes nos tendieron la mano. Cursos de Infantil, Primaria… muy grises en los que mi hijo nunca fue invitado a un cumpleaños, NO TENÍA AMIGOS DEBIDO A SU CONDUCTA DISRUPTIVA. 

Vinieron  cambios de colegio, mucha terapia y ayuda en la USMI de Almería, donde sí recibimos un gran apoyo por parte de los profesionales públicos y privados de Salud Mental de Almería. Pero a nivel académico no había avances. Comenzaron expulsiones injustas, discriminación y, al final, yo que siempre he sido una gran defensora de la enseñanza pública, tuve que recurrir a la privada. Fue a un colegio privado en régimen interno donde, gracias a la ayuda terapeútica, consiguió realizar estudios profesionales.

NO HAY AYUDAS ECONÓMICAS PARA EL TDAH SI NO TIENES RECONOCIDO EL 33% DE DISCAPACIDAD y mi economía no era muy alta. Así que, aparte de apoyar y  animar a mi hijo, ya adolescente, a que estudiase, me lancé a la lucha contra un sistema que no quiere reconocer una discapacidad porque piensa que mientes y que eso del TDAH es sólo de niños maleducados, ‘malos’.

Sentía rabia, ira, por estas personas que se creen superiores y nos trataban como a estafadores, NEGANDO A MI HIJO LA OPORTUNIDAD que tanto necesitaba para poder seguir estudiando, poder tener una buena adaptación curricular, becas

especiales y turno de minusvalía para optar a ciclos formativos en la pública y, en un futuro, puestos de trabajo adaptados a su problema.

Iba a renunciar y tirar la toalla cuando APARECIÓ EN MI CAMINO ANA MARÍA ALCÁZAR MIRALLES, con su energía y fuerza luchadora. UNA MUJER IMPARABLE.

Para mí fue encontrar un rayo de luz en este peregrinaje de puertas cerradas que había llevado yo sola en silencio durante años. Por fin había encontrado a una profesional que me entendía como madre en un tema tan sensible como es el de la discapacidad. No es fácil encontrar  hoy en día a gente así, con el TESÓN, CONSTANCIA, SENSIBILIDAD Y PROFESIONALIDAD DE ANA. Ella nunca decayó, me alentaba constantemente a seguir adelante. Me lo imponía incluso, porque siempre confió en que todo iba a salir bien y que al final lo conseguiríamos.

Tras tanto tiempo de tristeza para mí, gracias a esta gran abogada, MI HIJO LO CONSIGUIÓ Y HOY EN DÍA ESTÁ TRABAJANDO en la profesión que ha estudiado gracias a las bolsas de trabajo que hay para personas discapacitadas. Él es feliz en su puesto de trabajo y poco a poco va soltando esa frustración vivida durante tantos años al sentirse aislado. Ahora se siente realizado al haber tenido la opción de incorporarse al mundo laboral (donde es uno más) y enormemente agradecido al esfuerzo e insistencia de Ana al no permitir nunca que nos rindiéramos.

GRACIAS ANA MARIA ALCAZAR MIRALLES, has traído a nuestras vidas, alegría, calma y, lo más importante, has hecho a mi hijo sentirse seguro y confiar en sí mismo. LE HAS DEVUELTO SU AUTOESTIMA, lo más preciado para cualquier ser humano.

GRACIAS.

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